domingo, 9 de agosto de 2009

DYNAMO, DE SODA STEREO




"Es el disco con picos de emoción más altos. Teníamos la sensación de estar haciendo algo musicalmente grande, y que nos satisfacía completamente.", Gustavo Cerati.
A los cientos de miles de fans latinoamericanos que deliraron en 1990-1991 con el álbum canción animal y su gira correspondiente, a los tantos más que no dejaron de tararear por meses éxitos imparables como De Música Ligera o Millón de Años Luz y a los cientos de miles de (¿curiosos, fanáticos’) que taparon la 9 de julio para verlos gratis, les costó “una eternidad” esperar hasta los últimos días del año 1992, cuando salió a la venta el sucesor del último gran disco de los consagradísimos Soda Stereo.
La onda alternativa que aún no conocíamos, los sonidos programados, el cambio de sello discográfico y las pocas ganas de promocionar el álbum por parte de tanto la banda como el sello hicieron de Dynamo una placa desilusionante, aunque pocos eran lo suficientemente permeables como para escuchar uno de los discos de Soda Stereo con mejor calidad en cuanto a composición y sonido, además de haber sido vital para el surgimiento de una nueva camada de artistas de aquella movida nueva “sónica” que la banda impulsó, como Babasónicos y Los Brujos, por nombrar un par.
Muchos arquearon una ceja al escuchar el resultado: nubes armónicas de guitarras eléctricas, efectos de pedaleras primer mundo (cortesía del recién estrenado 1 a 1 del Ministro de Economía Cavallo), secuencers, samplers, sintes de última generación, todo bajo el comando del inefable cerebro de Daniel Mellero como coproductor (una vez más).
La grabación de éste disco vio los roces de los tres Soda Stereo por primera vez con intensidad. Les llevaría a tomarse dos años para volver a trabajar juntos, para finalmente separarse. La gira fue cancelada antes de tiempo. Como un autoboicot inconsciente, cambian de sello de Sony Music a BMG (hoy fusionadas). Resultado: la vieja compañía no quería publicitar un disco de un artista que ya no le pertenecía, y la nueva compañía no quería publicitar un disco publicado por otra compañía. Dan la primera presentación del disco inaugurando la TV stereo en canal 13 e inician una gira que interrumpen misteriosamente. Dos años pasarían sin noticias de Soda como grupo. Cerati trabajaría solista al año siguiente.
“Queríamos destruir Canción Animal, como sumergirlo bajo el agua. Y, a nivel sonoro, quisimos producir eso, las canciones tenían más que ver con algo hipnótico. La idea era remixarlo, mezclarlo con algo más dance e incluir algo más trance en nuestra música. Sé que quienes adoptaron ese disco lo quieren y a mí me pasa lo mismo.”, explicó Cerati siempre metafórico, sobre el disco que no pisó sobre seguro copiando el sonido de su anterior exitazo.
Fuera de todas las polémicas nombradas que tiñeron el estreno del álbum, éste no tiene una sola canción débil. Secuencia Inicial abre el disco con el sonido de un avión-guitarra que le da vuelo ya de entrada al disco. Primavera 0, con su batería implacable y sus crudas guitarras es rock rugiente al estilo De Música Ligera. Brillan la balada Fue, las hipnóticas Nuestra Fe, Sweet Sahumerio y la casi-letanía religiosa En Remolinos. Luna Roja habla del SIDA por primera vez en una canción de rock local. Se da la curiosidad, además, de Cerati y Bosio intercambiando instrumentos: Gustavo al bajo y Zeta en las guitarras de la secuenciada Camaleón. Sin embargo, tal vez la mejor canción grabada en las sesiones del disco y no incluida, es Zona de Promesas, incluida al año siguiente en un recopilatorio de remixes oficial. Soda Stereo tenía por costumbre incluir un tema nuevo en estas compilaciones tal vez por motivo de interesar a un público mayor, aunque siempre la canción nueva no era ninguna “joya perdida”. Zona de Promesas fue LA canción de Dynamo… pero no quedó en Dynamo.
Jeans rotos, remeras con motivos religiosos y étnicos, un Zeta rapado con gorrita, colores chillones… unos nuevos Soda Stereo habían llegado… para irse temprano a descansar.

Secuencia Inicial (3:27) (Cerati-Bosio)
Toma La Ruta (4:31) (Cerati)
En Remolinos (4:38) (Cerati)
Primavera 0 (3:42) (Cerati)
Camaleón (4:43) (Cerati-Melero-Bosio)
Luna Roja (5:31) (Cerati-Bosio)
Sweet Sahumerio (6:05) (Cerati-Bosio-Melero-Ficicchia)
Ameba (4:16) (Cerati-Melero)
Nuestra Fe (6:37) (Letra:Cerati/Música:Cerati-Melero)
Claroscuro (4:15) (Cerati-Melero-Bosio)
Fue (3:52) (Cerati)
Texturas (4:44) (Cerati)

INGREDIENTES DEL TEATRO INFANTIL ORTODOXO

Vacaciones de invierno, día del niño...ni la gripe A frenó la proliferación cual virus de los espectáculos más oportunistas y menos imaginativos para niños.
He aquí lo que considero ingredientes necesarios para lograr la cara azorada de un niño:

- ser psicopedagoga, maestra jardinera o de primaria. Con eso ya se está capacitado para escribir una obra... o incluso actuar.
- canciones infantiles. Que casi siempre equivale a decir melodías chiquititas con letras pavitas. La poesía, los contenidos meditados o didácticos o la fantasía elaborada es para los adultos.
- tres cubos de diferentes colores. Que sirvan para cualquier cosa, demostrando con esto una asombrosa capacidad imaginativa y práctica.
- un muñeco humanizado y tonto. Con una persona que adentro sienta mucho calor y varios padres afuera que sientan calor ajeno.
- explicaciones verbales de lo que ocurre. Ejemplo: "¡Uy, cómo se enoja Pirulo!", mientras ocurre la acción (ocurre que Pirulo se enoja mucho).
- apelar a personajes famosos y mezclarlos sin pudor. Donald, Batman, Ben 10, Blancanieves y Maradona en la misma escena.
- imprimir a la obra un "gran ritmo físico". o sea, saltar, correr, gritar, gesticular mucho todo el tiempo.
- convencerse de que los chicos todo lo perdonan. Una escenografía berreta, una historia que no para de hace agua, unos casi actores.

LA BOTICA ENMARCADA


Hormona tiroidea, suplementos de hierro, de calcio, progesterona, antiinflamatorios... todos colores y formas distintas en un cuadro un tanto psicodélico... que lo cura todo.